El PMI manufacturero de la Oficina Nacional de Estadística de China cae a 49,3 en octubre y el PMI no manufacturero retrocede a 49,7

El índice de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero de China cayó a 49,3 en octubre, frente al 50,1 de la lectura anterior, según informó el sábado la Oficina Nacional de Estadística de China (NBS). La lectura del mes se situó por debajo del consenso del mercado de 50,0. 

Además, el PMI no manufacturero de la NBS descendió a 49,7 en octubre, frente al 50,2 de septiembre.  

Reacción del mercado

El dólar australiano (AUD), que suele reflejar la evolución de la economía china, retrocede ligeramente tras los débiles datos del PMI de China. En el momento de redactar esta noticia, el AUD/USD registra una caída del 0,06 % en la jornada y cotiza en 0,7028.

Análisis de TMGM: noticias de mercados financieros, calendario económico e información del mercado

Preguntas frecuentes sobre el dólar australiano

Uno de los factores más importantes para el dólar australiano (AUD) es el nivel de los tipos de interés fijados por el Banco de la Reserva de Australia (RBA). Dado que Australia es un país rico en recursos naturales, otro factor clave es el precio de su principal producto de exportación, el mineral de hierro. También influyen la salud de la economía de China, su mayor socio comercial, así como la inflación, el ritmo de crecimiento y la balanza comercial de Australia. El sentimiento del mercado, es decir, si los inversores optan por activos de mayor riesgo o buscan activos refugio, también influye: un mayor apetito por el riesgo favorece al AUD.

El Banco de la Reserva de Australia (RBA) influye en el dólar australiano (AUD) al fijar el nivel de los tipos de interés a los que los bancos australianos pueden prestarse dinero entre sí. Esto influye en el nivel de los tipos de interés del conjunto de la economía. El principal objetivo del RBA es mantener una tasa de inflación estable del 2-3 %, ajustando los tipos de interés al alza o a la baja. Unos tipos de interés relativamente altos en comparación con los de otros grandes bancos centrales respaldan al AUD, mientras que unos tipos relativamente bajos tienen el efecto contrario. El RBA también puede recurrir a la expansión y a la contracción cuantitativas para influir en las condiciones crediticias; la primera perjudica al AUD y la segunda lo favorece.

China es el mayor socio comercial de Australia, por lo que la salud de su economía influye considerablemente en el valor del dólar australiano (AUD). Cuando la economía china marcha bien, compra más materias primas, bienes y servicios a Australia, lo que aumenta la demanda de AUD e impulsa su valor. Ocurre lo contrario cuando la economía china no crece tan rápido como se esperaba. Por tanto, las sorpresas positivas o negativas en los datos de crecimiento de China suelen tener un impacto directo en el dólar australiano y en sus pares de divisas.

El mineral de hierro es el principal producto de exportación de Australia, con un valor de 118.000 millones de dólares al año, según datos de 2021, y China es su principal destino. Por tanto, su precio puede influir en la evolución del dólar australiano. En general, si el precio del mineral de hierro sube, el AUD también lo hace, ya que aumenta la demanda agregada de la divisa. Ocurre lo contrario si el precio del mineral de hierro cae. Unos precios más altos del mineral de hierro también suelen aumentar la probabilidad de que Australia registre un superávit comercial, lo que a su vez favorece al AUD.

La balanza comercial, que es la diferencia entre los ingresos de un país por sus exportaciones y lo que paga por sus importaciones, es otro factor que puede influir en el valor del dólar australiano. Si Australia produce bienes de exportación muy demandados, su moneda se apreciará simplemente por el exceso de demanda generado por los compradores extranjeros que desean adquirir esos bienes, en comparación con lo que el país gasta en comprar importaciones. Por tanto, un superávit comercial fortalece al AUD, mientras que un déficit comercial tiene el efecto contrario.