
El crudo ha caído ante las esperanzas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, y el dólar lo ha acompañado en su descenso, lo que ha llevado al GBP/USD a su nivel más alto desde mediados de septiembre. El par subió hasta situarse justo por debajo de 1,3450 y después cedió cerca de dos tercios del avance registrado desde su mínimo de la sesión. Desde entonces, se ha mantenido en la mitad inferior del rango del día.

Tras las informaciones de que el presidente Trump quiere dar tiempo a la vía diplomática con Irán, el crudo cayó y los operadores deshicieron las apuestas del viernes por un ataque durante el fin de semana. Los mediadores cataríes se dirigen a Teherán para abordar un borrador de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, según un funcionario informado sobre las conversaciones. El dólar ha caído junto con el crudo e ING señaló que la subida de la libra responde más a ese movimiento que a cualquier factor del Reino Unido.
La caída del crudo se amplió a más del doble después de que la libra alcanzara su máximo, cuando el presidente Trump afirmó que podría alcanzarse un acuerdo con Irán. Desde entonces, el GBP/USD ha cotizado entre 1,3400 y 1,3450. El índice manufacturero del Instituto de Gestión de Suministros (ISM) se situó en 55,5, frente al 54,6 previsto, y el par tampoco reaccionó a su publicación.
El Banco de Inglaterra (BoE) anunciará su decisión el jueves a las 12:00 GMT. Se prevé una subida del tipo de interés oficial del Reino Unido del 3,75 % al 4 %, con siete votos a favor y dos en contra. En la última votación, seis miembros se pronunciaron a favor de mantenerlo sin cambios y tres en contra. La subida ya está totalmente descontada, por lo que lo que aún no está reflejado en los precios es el reparto de votos y las declaraciones del gobernador del BoE, Bailey, a las 12:30 GMT.
Los votantes estadounidenses acudirán a las urnas el martes para las elecciones de mitad de mandato, y las nóminas no agrícolas (NFP) de octubre se publicarán el viernes a las 13:30 GMT. Se prevé un aumento de 65.000, frente a los 29.000 anteriores. Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland y una de los dos miembros con derecho a voto de la Fed que respaldaron una subida el 28 de octubre, intervendrá el jueves a las 13:50 GMT. El informe de empleo y sus declaraciones serán relevantes para determinar si la Fed optará por una subida tras aquella decisión de mantener los tipos sin cambios.
El GBP/USD ha recuperado cerca de la mitad de la caída desde el máximo de finales de agosto, algo por debajo de 1,3700, hasta el mínimo del 14 de octubre, justo por debajo de 1,3150. Cotiza por encima de la media móvil exponencial (EMA) de 50 días, cerca de 1,3350, y de la de 200 días, próxima a 1,3400, nivel en el que su avance se frenó en torno al 22 de octubre. El indicador de impulso diario se encuentra en zona de sobrecompra desde aproximadamente el 20 de octubre y ha empezado a moderarse.


La libra esterlina (GBP) es la moneda más antigua del mundo (886 d. C.) y la divisa oficial del Reino Unido. Es la cuarta moneda más negociada en el mercado de divisas (FX) a escala mundial y representa el 12 % de todas las transacciones, con un volumen medio de 630.000 millones de dólares diarios, según datos de 2022. Sus principales pares de negociación son el GBP/USD, también conocido como «Cable», que representa el 11 % de las operaciones del mercado de divisas; el GBP/JPY, o «Dragón», como lo conocen los operadores (3 %); y el EUR/GBP (2 %). La libra esterlina es emitida por el Banco de Inglaterra (BoE).
El factor más importante que influye en el valor de la libra esterlina es la política monetaria que decide el Banco de Inglaterra. El BoE basa sus decisiones en si ha alcanzado su objetivo principal de «estabilidad de precios», es decir, una tasa de inflación estable en torno al 2 %. Su principal herramienta para lograrlo es el ajuste de los tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado elevada, el BoE intenta contenerla subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para particulares y empresas. Esto suele ser positivo para la GBP, ya que unos tipos de interés más altos convierten al Reino Unido en un destino más atractivo para el capital de los inversores internacionales. Cuando la inflación cae demasiado, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando. En este escenario, el BoE considerará bajar los tipos de interés para abaratar el crédito, de modo que las empresas pidan más préstamos para invertir en proyectos que generen crecimiento.
Los datos económicos permiten evaluar la salud de la economía y pueden afectar al valor de la libra esterlina. Indicadores como el PIB, los índices de gestores de compras (PMI) de los sectores manufacturero y de servicios, y los datos de empleo pueden influir en la dirección de la GBP. Una economía sólida favorece a la libra esterlina. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al BoE a subir los tipos de interés, lo que fortalecerá directamente a la GBP. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que la libra esterlina caiga.
Otro dato importante para la libra esterlina es la balanza comercial. Este indicador mide la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que gasta en importaciones durante un período determinado. Si un país produce bienes de exportación muy demandados, su moneda se beneficiará simplemente de la demanda adicional generada por los compradores extranjeros que desean adquirirlos. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece la moneda, mientras que uno negativo tiene el efecto contrario.