
El USD/CHF se mantiene sin cambios tras borrar sus ganancias del día y cotiza en torno a 0,8180 durante la sesión asiática del martes. El par afronta presiones, ya que el franco suizo (CHF) encuentra apoyo antes de la publicación del índice de precios al consumo (IPC) de Suiza. Se espera que la inflación mensual suiza se mantenga en el 0 % en octubre, mientras que se prevé que la tasa interanual del IPC aumente hasta el 1,3 % desde el 1,0 % anterior.

Los datos publicados el lunes mostraron que las ventas minoristas reales de Suiza aumentaron un 1,6 % interanual en septiembre, por debajo del incremento del 3,9 % de agosto, revisado al alza, y de las previsiones de un avance del 3 %. Se trató del menor aumento desde marzo. Sin embargo, el índice de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero de SVME subió a 56,7 en octubre desde 55,3 en septiembre, superando las expectativas del mercado de 55,3 y encadenando su octavo mes consecutivo de expansión.
El par USD/CHF borró sus ganancias del día ante la debilidad del dólar estadounidense (USD) de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. La presión política sobre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el Partido Republicano ha aumentado debido a los elevados precios de la energía vinculados a los conflictos en curso con Irán. Mientras tanto, los mercados de predicción reflejan actualmente una probabilidad del 74 % de que el Partido Demócrata se haga con el control del Senado estadounidense, lo que pone de relieve lo mucho que está en juego políticamente en estos comicios.
Por su parte, los participantes del mercado siguen de cerca el próximo informe de empleo de Estados Unidos, cuya publicación está prevista para finales de esta semana. Se espera que los datos de empleo aporten nuevas pistas sobre la salud del mercado laboral y contribuyan a definir las expectativas sobre las futuras decisiones de política monetaria. La Reserva Federal ha mantenido una postura restrictiva, y la herramienta FedWatch de CME sitúa actualmente en torno al 73 % la probabilidad de una subida de tipos en diciembre, tras una pausa en octubre.
Norman Liebke, de Commerzbank, advierte de que el resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos seguirá siendo relevante para el dólar a corto plazo, aunque solo sea uno de varios factores. Sostiene que «es poco probable que el resultado electoral sea completamente irrelevante para el dólar» y advierte de que, si los republicanos perdieran sus mayorías en ambas cámaras, «el dólar podría verse sometido a una mayor presión, ya que la Administración Trump contaría con menos respaldo político en conjunto». Liebke añade que un cambio más limitado en Washington también tendría consecuencias: «Si solo la Cámara de Representantes cambia de manos, el dólar probablemente también afrontaría ciertas presiones, aunque en menor medida».
El franco suizo (CHF) es la moneda oficial de Suiza. Se encuentra entre las diez divisas más negociadas del mundo, con volúmenes que superan ampliamente el tamaño de la economía suiza. Su valor viene determinado por el sentimiento general del mercado, la salud económica del país o las medidas adoptadas por el Banco Nacional Suizo (BNS), entre otros factores. Entre 2011 y 2015, el franco suizo mantuvo un tipo de cambio vinculado al euro (EUR). Esta vinculación se eliminó de forma abrupta, lo que provocó una apreciación del franco de más del 20 % y generó turbulencias en los mercados. Aunque la vinculación ya no está vigente, la evolución del CHF suele estar muy correlacionada con la del euro debido a la elevada dependencia de la economía suiza respecto de la vecina zona euro.
El franco suizo (CHF) se considera un activo refugio, es decir, una divisa que los inversores suelen comprar en momentos de tensión en los mercados. Esto se debe a la percepción internacional de Suiza: una economía estable, un sector exportador sólido, unas amplias reservas del banco central y una larga tradición de neutralidad política en los conflictos mundiales convierten a la moneda del país en una buena opción para los inversores que buscan evitar riesgos. En épocas de turbulencias, es probable que el CHF se aprecie frente a otras divisas cuya inversión se considera más arriesgada.
El Banco Nacional Suizo (BNS) se reúne cuatro veces al año, una vez por trimestre, con menor frecuencia que otros grandes bancos centrales, para decidir sobre la política monetaria. Su objetivo es mantener una tasa de inflación anual inferior al 2 %. Cuando la inflación supera el objetivo o se prevé que lo supere en un futuro próximo, el banco intenta contener el crecimiento de los precios elevando su tipo de interés oficial. Los tipos de interés más altos suelen favorecer al franco suizo (CHF), ya que generan mayores rendimientos y hacen que el país resulte más atractivo para los inversores. Por el contrario, los tipos de interés más bajos tienden a debilitar al CHF.
La publicación de datos macroeconómicos de Suiza es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del franco suizo (CHF). La economía suiza es, en general, estable, pero cualquier cambio repentino en el crecimiento económico, la inflación, la cuenta corriente o las reservas de divisas del banco central puede provocar movimientos en el CHF. Por lo general, un crecimiento económico elevado, un desempleo bajo y unos altos niveles de confianza favorecen al CHF. Por el contrario, si los datos económicos apuntan a una pérdida de dinamismo, es probable que el CHF se deprecie.
Como economía pequeña y abierta, Suiza depende en gran medida de la salud de las economías de la vecina zona euro. La Unión Europea en su conjunto es el principal socio económico de Suiza y un aliado político clave, por lo que la estabilidad macroeconómica y de la política monetaria en la zona euro resulta esencial para Suiza y, por tanto, para el franco suizo (CHF). Dada esta dependencia, algunos modelos sugieren que la correlación entre la evolución del euro (EUR) y la del CHF supera el 90 %, es decir, es casi perfecta.