

El USD/CHF se mantiene firme tras tres días de pérdidas y cotiza en torno a 0,8210 durante la sesión asiática del viernes. El par ha subido ligeramente a medida que el dólar estadounidense (USD) recupera las pérdidas de la jornada, pese a las crecientes dudas sobre la sostenibilidad de las inversiones vinculadas a la IA. La confianza de los inversores se debilitó después de que los resultados trimestrales de varias empresas tecnológicas estadounidenses de megacapitalización no cumplieran las expectativas.
Por su parte, la escalada del conflicto geopolítico en Oriente Medio ha impulsado una mayor aversión al riesgo en los mercados. Las informaciones que indican que Estados Unidos e Israel preparan nuevos ataques militares contra Irán tras las próximas elecciones de mitad de mandato han intensificado la demanda de activos refugio, fortaleciendo tanto al yen japonés como al franco suizo frente al dólar estadounidense.
Mientras tanto, los responsables de la Reserva Federal (Fed) han mostrado poca urgencia por acelerar el endurecimiento de la política monetaria. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, expresó recientemente su optimismo sobre la fortaleza subyacente de la economía estadounidense, pero evitó señalar si serían necesarias nuevas subidas de los tipos de interés. Pese a estas orientaciones prudentes, los participantes del mercado que utilizan la herramienta FedWatch de CME descuentan actualmente una probabilidad del 92,8 % de que los tipos se mantengan sin cambios en la próxima reunión de política monetaria del 27 y 28 de octubre.
De cara al futuro, el par USD/CHF podría afrontar nuevas presiones bajistas, ya que el franco suizo (CHF) podría recibir apoyo de los flujos hacia activos refugio. El rendimiento del bono del Estado suizo a 10 años cayó hasta cerca del 0,48 %, en un contexto de demanda de activos refugio ante la persistente preocupación por las perspectivas fiscales de Europa.
Las recientes actas de la reunión del BNS destacaron que los responsables de la política monetaria suiza observaron un aumento de las presiones inflacionistas sin efectos generalizados sobre la economía nacional, y atribuyeron ese incremento principalmente al encarecimiento del petróleo y a la debilidad previa del franco. El Banco Nacional Suizo mantuvo su tipo de interés oficial en el 0 %, y su presidente, Martin Schlegel, afirmó que actualmente no se requieren ajustes, ya que la inflación se mantiene estable dentro de los rangos objetivo. Aunque los economistas prevén que los tipos permanezcan sin cambios hasta finales de 2027, los mercados financieros descuentan actualmente una posible subida a principios de 2027.
Los estrategas de UOB Group reiteran su postura cautelosa sobre el USD/CHF para el horizonte de una a tres semanas y señalan que la evolución reciente de la cotización se ha ajustado, en líneas generales, a sus previsiones anteriores. Recuerdan que el pasado viernes, 16 de octubre, con la cotización al contado cerca de 0,8280, habían destacado que «el impulso bajista está aumentando y, si el USD cierra por debajo de 0,8245, podría caer hacia 0,8225». Después de que el par descendiera hasta un mínimo de 0,8215, UOB actualizó su previsión el lunes, 19 de octubre, cuando la cotización al contado rondaba 0,8240, y señaló que el USD «podría seguir cayendo hasta 0,8200». El banco recalca ahora: «Mantendremos nuestra previsión mientras el USD permanezca por debajo de 0,8275», un nivel que sigue señalando como una «fuerte resistencia», situada anteriormente en 0,8290.
(El análisis técnico de este artículo se redactó con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El franco suizo (CHF) es la moneda oficial de Suiza. Se encuentra entre las diez divisas más negociadas del mundo, con volúmenes de negociación que superan ampliamente el tamaño de la economía suiza. Su valor depende, entre otros factores, del sentimiento general del mercado, de la salud de la economía del país y de las medidas adoptadas por el Banco Nacional Suizo (BNS). Entre 2011 y 2015, el franco suizo mantuvo un tipo de cambio fijo frente al euro (EUR). Este régimen cambiario se eliminó de forma abrupta, lo que provocó un aumento de más del 20 % en el valor del franco y generó turbulencias en los mercados. Aunque el tipo de cambio fijo ya no está vigente, la evolución del CHF suele estar muy correlacionada con la del euro debido a la elevada dependencia de la economía suiza de la vecina zona del euro.
El franco suizo (CHF) se considera un activo refugio, es decir, una divisa que los inversores tienden a comprar en momentos de tensión en los mercados. Esto se debe a la percepción de Suiza en el mundo: una economía estable, un sector exportador sólido, unas amplias reservas del banco central y una larga tradición de neutralidad política ante los conflictos mundiales convierten a la moneda del país en una buena opción para los inversores que buscan evitar riesgos. En épocas de turbulencias, es probable que el CHF se fortalezca frente a otras divisas cuya inversión se percibe como más arriesgada.
El Banco Nacional Suizo (BNS) se reúne cuatro veces al año, una vez por trimestre, con menor frecuencia que otros grandes bancos centrales, para decidir sobre la política monetaria. El banco tiene como objetivo una tasa de inflación anual inferior al 2 %. Cuando la inflación supera el objetivo o se prevé que lo supere en el futuro próximo, el banco intentará contener el crecimiento de los precios subiendo su tipo de interés oficial. Unos tipos de interés más altos suelen favorecer al franco suizo (CHF), ya que generan mayores rendimientos y hacen del país un destino más atractivo para los inversores. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar el CHF.
Las publicaciones de datos macroeconómicos de Suiza son fundamentales para evaluar el estado de la economía y pueden influir en la valoración del franco suizo (CHF). La economía suiza es, en general, estable, pero cualquier cambio repentino en el crecimiento económico, la inflación, la cuenta corriente o las reservas de divisas del banco central puede provocar movimientos en el CHF. Por lo general, un crecimiento económico elevado, un desempleo bajo y una confianza alta favorecen al CHF. Por el contrario, si los datos económicos apuntan a una pérdida de dinamismo, es probable que el CHF se deprecie.
Como economía pequeña y abierta, Suiza depende en gran medida de la salud de las economías de la vecina zona del euro. La Unión Europea en su conjunto es el principal socio económico de Suiza y un aliado político clave, por lo que la estabilidad macroeconómica y de la política monetaria en la zona del euro es esencial para Suiza y, por tanto, para el franco suizo (CHF). Dada esta dependencia, algunos modelos sugieren que la correlación entre la evolución del euro (EUR) y la del CHF supera el 90 %, es decir, es casi perfecta.