Qué implica un Congreso demócrata para Bitcoin y la regulación de las criptomonedas

La regulación de las criptomonedas en Estados Unidos podría tomar un nuevo rumbo tras la contundente victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. Según se informa, el partido se prepara para retomar las propuestas sobre la estructura del mercado de criptomonedas que no lograron obtener apoyo durante las negociaciones lideradas por los republicanos.

Este giro podría tener importantes implicaciones para un sector que pasó años oponiéndose a lo que describía como «regulación mediante medidas coercitivas», mientras la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) actuaba contra empresas de criptomonedas por presuntas infracciones de la normativa sobre valores, sin un marco integral que definiera cómo debían regularse los activos digitales.

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El primer indicio de lo que podría venir surgió el miércoles, cuando la periodista especializada en criptomonedas Eleanor Terrett informó de que los demócratas de la Cámara de Representantes estaban debatiendo planes para ampliar la enmienda de la representante Maxine Waters sobre una Carta de Derechos de los Inversores y Consumidores de Criptomonedas y convertirla en un proyecto de ley más amplio sobre la estructura del mercado para el próximo Congreso.

La propuesta podría recuperar disposiciones demócratas excluidas de la Ley CLARITY, incluidas medidas que otorgarían a la SEC mayores competencias de supervisión sobre los mercados de criptomonedas y limitarían el papel de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC). También podría introducir restricciones éticas más estrictas dirigidas al presidente Donald Trump y a otros funcionarios federales con intereses empresariales relacionados con las criptomonedas. Los demócratas controlarán ambas cámaras del Congreso a partir de enero de 2027, lo que les dará mayor influencia sobre la legislación financiera, las investigaciones de las comisiones y la supervisión de los reguladores federales. Estos acontecimientos han suscitado interrogantes sobre el futuro panorama de las criptomonedas en Estados Unidos.

Una mayor supervisión de la SEC podría reabrir antiguas disputas regulatorias

Una de las principales incógnitas es si los demócratas tratarán de restablecer un enfoque regulatorio que gran parte del sector de las criptomonedas pasó años cuestionando.

Bajo la anterior dirección de la SEC, las medidas coercitivas se convirtieron en un elemento central del enfoque del organismo hacia las criptomonedas. Las empresas afrontaron demandas y disputas sobre si sus tokens y actividades empresariales estaban sujetos a la legislación vigente sobre valores. La ausencia de normas claras de clasificación también generó incertidumbre entre las plataformas de intercambio, los desarrolladores y los inversores sobre sus obligaciones, lo que llevó a muchas de estas plataformas a trasladarse al extranjero. Este enfoque se convirtió en un importante punto de fricción entre el sector y los reguladores. La Ley CLARITY, respaldada por los republicanos, buscaba resolver esas diferencias mediante un marco para los mercados de activos digitales que otorgara a la CFTC un mayor control sobre el entorno de negociación.

Por tanto, una propuesta demócrata que transfiera más competencias a la SEC podría reabrir un desacuerdo fundamental sobre cómo deben supervisarse los mercados de criptomonedas y reclasificar varias criptomonedas y productos de finanzas descentralizadas (DeFi) como valores.

El fracaso de la Ley CLARITY deja abierta una batalla más amplia sobre la política regulatoria

La Ley CLARITY fue aprobada por la Cámara de Representantes en julio de 2025 con el apoyo de 216 republicanos y 78 demócratas. Sin embargo, las negociaciones en el Senado se estancaron por las competencias regulatorias, las DeFi, la protección del consumidor, las inquietudes bancarias relacionadas con las monedas estables y las restricciones éticas que afectaban a Trump.

Los republicanos afirmaron que su revisión de septiembre incorporaba 126 cambios sustanciales solicitados por los demócratas. Sin embargo, el proyecto de ley no logró reunir los 60 votos necesarios para cerrar el debate en una votación de procedimiento celebrada el 15 de septiembre.

El control demócrata dificulta que el marco original del proyecto, impulsado por los republicanos, avance sin cambios importantes. En su lugar, la atención legislativa podría desplazarse hacia las restricciones a los cargos públicos con intereses en criptomonedas.

Los demócratas han cuestionado si los cargos electos deberían poder lucrarse con negocios de criptomonedas mientras influyen en las normas que rigen el sector. Con un mayor control de las comisiones del Congreso, tendrán más capacidad para investigar posibles conflictos de intereses que involucren a la familia Trump y a otros funcionarios.

Por otra parte, la Ley GENIUS estableció un marco federal para las monedas estables de pago. Aunque se aprobó con apoyo bipartidista, las asociaciones bancarias han seguido advirtiendo de que las recompensas vinculadas a las monedas estables podrían desviar depósitos de las entidades de crédito tradicionales. Los demócratas podrían buscar salvaguardias adicionales en torno a los productos basados en monedas estables y su impacto en el sistema bancario.

Sin embargo, el control demócrata no implica necesariamente el fin de la legislación sobre criptomonedas. Legisladores de ambos partidos han respaldado el establecimiento de normas más claras para los activos digitales, incluso cuando discrepan sobre qué organismos deberían supervisar el mercado y cuán estrictas deberían ser las reglas.

La Casa Blanca también seguirá bajo control republicano, lo que significa que cualquier legislación importante deberá pasar por el presidente antes de convertirse en ley. El presidente también conserva la capacidad de nombrar a los responsables de los organismos reguladores federales, con la aprobación del Congreso.

Una desaceleración de la IA podría arrastrar a la baja las criptomonedas junto con las acciones

Sin embargo, el mercado de criptomonedas podría afrontar riesgos derivados de su creciente correlación con las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA). Varios demócratas se han opuesto a la aceleración del desarrollo de la IA avanzada y de la construcción de centros de datos. Si el Congreso busca frenar ambos procesos, esto, sumado a las inquietudes sobre el gasto de capital de las empresas de IA, podría limitar el crecimiento de las acciones relacionadas con este ámbito. Ese movimiento podría trasladarse al mercado de criptomonedas y también generar incertidumbre en torno a estos activos.

Por ejemplo, el mercado de criptomonedas cayó más de un 5 % el 5 de noviembre, con liquidaciones de futuros que superaron los 1100 millones de dólares en 24 horas, tras una oleada de ventas de acciones relacionadas con la IA. No es la primera vez que ocurre. En los últimos meses, los precios de las criptomonedas han seguido de cerca los movimientos de las acciones de IA, especialmente durante las caídas del mercado.

Pese a ello, los factores macroeconómicos, como los tipos de interés y la liquidez, siguen siendo, en última instancia, determinantes clave de los activos de riesgo y probablemente definirán la trayectoria del mercado a largo plazo.

Conclusión

La legislación sobre criptomonedas desempeñará un papel importante en la evolución de este mercado durante los próximos años, y el nuevo Congreso determinará esas perspectivas. Los participantes del mercado están a la espera de ver cómo abordarán los legisladores el sector en enero, lo que podría llevar a los inversores a mantenerse al margen y moderar las expectativas de un mercado alcista a corto plazo —aunque sigue sin estar claro si los legisladores retomarán la Ley CLARITY durante una sesión del Congreso saliente antes de enero—.