
Las informaciones de que Washington y Teherán han dado su aprobación preliminar a una propuesta de compromiso de Catar y Pakistán han llevado al índice del dólar a su nivel más bajo desde el 1 de octubre. El índice cayó desde cerca de 101,75 hasta alrededor de 101,65 tras la primera noticia y hasta poco más de 101,50 cuando el Canal 12 de Israel dio a conocer los términos. Ahora vuelve a rondar los 101,70 después de que un diplomático que participa en las conversaciones afirmara que las informaciones que apuntan a un acuerdo inminente son erróneas.

El petróleo cayó tras las noticias y el euro, que representa más de la mitad de la ponderación del índice, subió a medida que se abarataba la energía. El secretario del Tesoro, Bessent, atribuyó los mayores tipos de interés estadounidenses al choque energético, por lo que un acuerdo que le ponga fin podría traducirse en unos tipos más bajos en Estados Unidos y un dólar más débil.
Las viviendas iniciadas cayeron a 1,221 millones en septiembre, frente a una previsión de 1,3 millones, y las ventas pendientes de viviendas descendieron un 7,3 %, hasta un mínimo histórico, frente a una caída prevista del 0,5 %. La debilidad del sector inmobiliario es un argumento en contra de nuevas subidas de tipos de la Fed, y el índice subió en las velas correspondientes a la publicación de ambos datos.
Los responsables de la Fed se encuentran en su periodo de silencio previo a la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 27 y 28 de octubre, por lo que no habrá declaraciones de la Fed antes de la decisión del 28 de octubre. En una encuesta a 100 economistas, 94 prevén que los tipos se mantengan en el 3,75 %-4,00 % en octubre y los 100 esperan una subida en diciembre.
Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo se publicarán el jueves a las 12:30 GMT, seguidas de las lecturas preliminares del índice de gestores de compras (PMI) de S&P Global correspondientes a octubre, el viernes a las 13:45 GMT. Ambos indicadores alimentan los argumentos a favor de una subida el 28 de octubre en lugar de en diciembre, una posibilidad que prevén 6 de los 100 economistas.
En su mínimo, el índice había cedido alrededor de un tercio de la subida registrada desde el mínimo del 9 de septiembre, cerca de 98,60, hasta el máximo del 14 de octubre, justo por debajo de 103,00. El mínimo de la sesión también se sitúa por debajo del nivel al que cayó el viernes, cerca de 101,60, y la media móvil exponencial (EMA) de 50 días se encuentra justo por debajo de 101,00, unos tres cuartos de punto más abajo.

El dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América y la moneda «de facto» de un número considerable de otros países, donde circula junto con los billetes locales. Es la divisa más negociada del mundo y representa más del 88 % del volumen de negociación mundial en el mercado de divisas, lo que equivale a una media de 6,6 billones de dólares en transacciones diarias, según datos de 2022. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva mundial. Durante la mayor parte de su historia, el dólar estadounidense estuvo respaldado por oro, hasta el Acuerdo de Bretton Woods de 1971, cuando desapareció el patrón oro.
El factor que más influye en el valor del dólar estadounidense es la política monetaria, que establece la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene un doble mandato: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para alcanzar estos dos objetivos es el ajuste de los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado rápido y la inflación supera el objetivo del 2 % de la Fed, esta sube los tipos de interés, lo que favorece el valor del USD. Cuando la inflación cae por debajo del 2 % o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede reducir los tipos de interés, lo que presiona al dólar a la baja.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y aplicar medidas de expansión cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. Es una medida de política monetaria no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí por temor al impago de la contraparte. Es un último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de los tipos de interés logre el resultado necesario. Fue la herramienta elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprime más dólares y los utiliza para comprar bonos del Gobierno estadounidense, principalmente a entidades financieras. La QE suele debilitar al dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso, mediante el cual la Reserva Federal deja de comprar bonos a las entidades financieras y no reinvierte en nuevas compras el principal de los bonos que mantiene en cartera cuando estos vencen. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.