
El dólar neozelandés (NZD) prolonga la recuperación iniciada el jueves hasta cerca de 0,5650 frente al dólar estadounidense (USD) durante la sesión europea del viernes. El par avanza porque los mercados financieros prevén que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) mantendrá la senda de endurecimiento monetario tras dejar el tipo de interés oficial (OCR) sin cambios en el 2,75 % el miércoles.

Se esperaba que el RBNZ elevara su OCR en 25 puntos básicos (pb), hasta el 3 %; sin embargo, su decisión de mantenerlo sin cambios lastró considerablemente a la divisa neozelandesa.
Los analistas de OCBC señalan que la decisión del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda de mantener el OCR no fue unánime: «la gobernadora Anna Breman» se sumó a la mayoría a favor de mantener los tipos sin cambios, mientras que «el economista jefe Paul Conway respaldó una subida». Destacan que la mayoría del comité «prefirió dar más tiempo a las subidas de tipos de julio y septiembre para que sus efectos se transmitieran a la economía, especialmente dado que la demanda interna sigue débil».
OCBC subraya que la decisión debe interpretarse «más como una pausa que como un giro hacia una política expansiva». En sus palabras, «el RBNZ afirmó que probablemente será necesaria una política monetaria más restrictiva, aunque el momento seguirá dependiendo de los datos», y «la atención se centra ahora en diciembre». El banco reitera sus previsiones de política monetaria y afirma: «Seguimos esperando otras dos subidas, en diciembre y en el primer trimestre de 2027, lo que debería limitar nuevas caídas del NZD». En cuanto a la divisa, OCBC añade que «para el NZD/USD, 0,5600 sigue siendo el nivel clave que vigilar a corto plazo, tras ponerse a prueba en torno al anuncio de la decisión».
Mientras tanto, el dólar estadounidense se encuentra bajo presión de cara al fin de semana. En adelante, las noticias relacionadas con las elecciones de mitad de mandato previstas para el martes tendrán un impacto significativo.
Los analistas de ING señalan que «la renovada presión sobre las acciones tecnológicas ha impulsado algunas compras de bonos del Tesoro estadounidense como refugio y ha lastrado al dólar, al descender también los rendimientos del tramo corto de la curva». Aunque subrayan que «los movimientos son limitados tanto en la renta variable como en el mercado de divisas», el episodio sirve como «recordatorio de que el dólar sigue expuesto a riesgos bajistas derivados de las oscilaciones del sentimiento en torno a la inteligencia artificial».
Al mismo tiempo, ING apunta que «cuando las acciones tecnológicas no acaparan los titulares, el dólar no ha tenido problemas para atraer compradores» y añade que «no creemos que la reunión del FOMC del miércoles haya cambiado esa situación». El banco destaca que «los datos estadounidenses de ayer apuntaban a una política monetaria más restrictiva, con un crecimiento del tercer trimestre ligeramente superior al consenso, del 3,4 %, y un aumento mensual del índice de precios PCE subyacente del 0,3 % en septiembre, suficiente para mantener a la Reserva Federal en máxima alerta».
De cara a las próximas sesiones, ING sostiene que «el principal riesgo para el dólar hoy es cierto cierre preventivo de posiciones largas netas antes de las elecciones estadounidenses de mitad de mandato del martes». Señala que «los mercados de predicción sitúan en torno al 68 % la probabilidad de una victoria demócrata en ambas cámaras, lo que podría interpretarse como ligeramente negativo para el dólar estadounidense desde varios ángulos, desde un mayor riesgo de cierre del Gobierno y de bloqueo en las negociaciones sobre el techo de deuda hasta un posible deterioro del ya frágil sentimiento en torno a la inteligencia artificial». En este contexto, ING concluye: «Seríamos prudentes a la hora de comprar USD tras sus subidas en los próximos días».

En el gráfico diario, el NZD/USD cotiza en 0,5644 y mantiene un sesgo bajista a corto plazo, ya que el precio al contado sigue limitado por debajo de la media móvil exponencial (EMA) de 20 días, situada en 0,5659. El par ha tenido dificultades para sostener el reciente rebote y el precio sigue por debajo de este indicador de tendencia a corto plazo. Por su parte, el índice de fuerza relativa (RSI), en torno a 45, apunta a un impulso moderado y sin una dirección clara, insuficiente para contrarrestar el tono bajista predominante.
Al alza, la resistencia inmediata se sitúa en la EMA de 20 días, en 0,5659, que constituye la primera barrera que los compradores tendrían que superar para aliviar la presión bajista y abrir el camino a una recuperación más sostenida. Mientras el NZD/USD cotice por debajo de este nivel, el escenario favorece una mayor consolidación o una prolongación de las caídas, y es probable que los repuntes intradía encuentren presión vendedora en torno a la media móvil.
(El análisis técnico de este artículo se elaboró con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial. Más información.)
El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) es el banco central del país. Sus objetivos económicos son alcanzar y mantener la estabilidad de precios, que se logra cuando la inflación, medida por el índice de precios al consumidor (IPC), se sitúa dentro de una banda de entre el 1 % y el 3 %, y promover el máximo empleo sostenible.
El Comité de Política Monetaria (MPC) del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) decide el nivel adecuado del tipo de interés oficial (OCR) en función de sus objetivos. Cuando la inflación supera el objetivo, el banco intenta contenerla elevando el OCR, lo que encarece los préstamos para los hogares y las empresas y, por tanto, enfría la economía. Los tipos de interés más altos suelen ser favorables para el dólar neozelandés (NZD), ya que generan mayores rendimientos y hacen que el país resulte más atractivo para los inversores. Por el contrario, los tipos de interés más bajos tienden a debilitar al NZD.
El empleo es importante para el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) porque un mercado laboral ajustado puede alimentar la inflación. El objetivo de «máximo empleo sostenible» del RBNZ se define como el mayor aprovechamiento de los recursos laborales que puede mantenerse en el tiempo sin acelerar la inflación. «Cuando el empleo se sitúa en su máximo nivel sostenible, la inflación será baja y estable. Sin embargo, si el empleo supera el máximo nivel sostenible durante demasiado tiempo, terminará provocando que los precios suban cada vez más deprisa, lo que obligará al MPC a elevar los tipos de interés para mantener la inflación bajo control», afirma el banco.
En situaciones extremas, el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) puede recurrir a una herramienta de política monetaria denominada expansión cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual el RBNZ emite moneda nacional y la utiliza para comprar activos, generalmente bonos públicos o corporativos, a bancos y otras instituciones financieras con el objetivo de aumentar la oferta monetaria interna y estimular la actividad económica. La QE suele debilitar al dólar neozelandés (NZD). Es un recurso de última instancia cuando resulta poco probable que una simple reducción de los tipos de interés permita alcanzar los objetivos del banco central. El RBNZ la utilizó durante la pandemia de COVID-19.