
El precio de la plata (XAG/USD) retrocede tras registrar ganancias moderadas el día anterior y cotiza en torno a los 54,10 dólares por onza troy durante la sesión asiática del miércoles. Los operadores esperan la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, prevista para más adelante en la jornada.

La plata, que no ofrece rendimientos, vuelve a sufrir presiones bajistas mientras el aumento de los precios del crudo intensifica los temores inflacionarios y alimenta las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés. Los precios del petróleo subieron mientras los operadores seguían de cerca los resultados electorales en Israel, que podrían alterar significativamente el panorama político y el rumbo del conflicto en Oriente Medio.
Los sondeos a pie de urna apuntan a una contienda muy reñida, con un empate entre el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el líder de la oposición, Gadi Eisenkot. Mientras continúa el recuento de votos, ninguno de los bloques políticos parece haber logrado una mayoría clara; sin embargo, estos resultados iniciales reflejan una pérdida de apoyo a Netanyahu, quien ha dominado la política israelí durante años y ha dirigido al país durante casi tres años de conflicto.
Al mismo tiempo, los mercados financieros centran su atención en el banco central, ante la expectativa generalizada de que la Reserva Federal mantenga su tipo de interés de referencia en el intervalo del 3,75 % al 4,0 % en su decisión de política monetaria del miércoles. Los datos de la herramienta FedWatch de CME muestran que los mercados descuentan una probabilidad del 92,8 % de que los tipos se mantengan sin cambios en la reunión de octubre. Por ello, los inversores examinarán con atención la próxima rueda de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en busca de indicaciones sobre la trayectoria futura de los tipos, especialmente cuando las cotizaciones del mercado reflejan una probabilidad del 84,4 % de una subida en diciembre.
Los estrategas de Scotiabank observan que, a diferencia de la reciente volatilidad de los metales preciosos, los mercados energéticos se han calmado y el precio del crudo parece haberse «estabilizado en estrechos rangos de consolidación». Señalan que el WTI se mantiene «estable justo por encima de los 100 dólares por barril», mientras que el Brent sigue anclado «por encima de los 115 dólares por barril», lo que pone de relieve un periodo de relativa estabilidad en los contratos de crudo de referencia.
Los estrategas de Societe Generale sostienen que, mientras la Fed mantenga abierta la puerta a un mayor endurecimiento monetario, la divisa estadounidense debería seguir respaldada. Escriben que «si el mensaje del FOMC (sea cual sea su forma en este nuevo mundo) mantiene vivas las expectativas de una subida en diciembre, nuestro sesgo seguirá siendo favorable al dólar», y añaden que, «a menos que el BCE adopte una postura muy restrictiva, los fundamentos de la economía europea ejercerán presión».
La plata es un metal precioso muy negociado entre los inversores. Históricamente se ha utilizado como reserva de valor y medio de intercambio. Aunque es menos popular que el oro, los operadores pueden recurrir a la plata para diversificar su cartera de inversión, por su valor intrínseco o como posible cobertura durante periodos de inflación elevada. Los inversores pueden comprar plata física, en monedas o lingotes, o invertir en ella a través de instrumentos como los fondos cotizados (ETF), que replican su precio en los mercados internacionales.
El precio de la plata puede variar por una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o los temores a una recesión profunda pueden impulsar su precio por su condición de activo refugio, aunque en menor medida que en el caso del oro. Al ser un activo que no ofrece rendimientos, la plata tiende a subir cuando bajan los tipos de interés. Sus movimientos también dependen del comportamiento del dólar estadounidense (USD), ya que su precio se expresa en dólares (XAG/USD). Un dólar fuerte tiende a contener el precio de la plata, mientras que un dólar más débil suele impulsarlo al alza. Otros factores, como la demanda de inversión, la oferta minera –la plata es mucho más abundante que el oro– y las tasas de reciclaje, también pueden afectar a los precios.
La plata se utiliza ampliamente en la industria, en particular en sectores como la electrónica o la energía solar, ya que posee una de las conductividades eléctricas más altas entre todos los metales, superior a la del cobre y el oro. Un fuerte aumento de la demanda puede elevar los precios, mientras que una caída tiende a reducirlos. La evolución de las economías de Estados Unidos, China e India también puede contribuir a las fluctuaciones de los precios: en Estados Unidos y, especialmente, en China, sus grandes sectores industriales utilizan plata en diversos procesos; en India, la demanda de los consumidores de este metal precioso para joyería también desempeña un papel clave en la formación de los precios.
El precio de la plata tiende a seguir los movimientos del oro. Cuando sube el precio del oro, la plata suele seguir la misma dirección, ya que ambos tienen una condición similar como activos refugio. La ratio oro/plata, que indica el número de onzas de plata necesarias para igualar el valor de una onza de oro, puede ayudar a determinar la valoración relativa de ambos metales. Algunos inversores pueden considerar una ratio elevada como una señal de que la plata está infravalorada o de que el oro está sobrevalorado. Por el contrario, una ratio baja podría sugerir que el oro está infravalorado en relación con la plata.