
El USD/CHF se deprecia tras registrar ganancias superiores al 0,5 % el día anterior y cotiza en torno a 0,8230 durante la sesión asiática del lunes. El par pierde terreno ante la caída del dólar estadounidense (USD), ya que se espera ampliamente que la Reserva Federal (Fed) mantenga los tipos de interés sin cambios antes de una posible nueva subida en diciembre.

Según la herramienta FedWatch de CME, los mercados descuentan actualmente una probabilidad del 90,6 % de que los tipos se mantengan sin cambios en la reunión de política monetaria del 27 y 28 de octubre, junto con una probabilidad del 79,7 % de una subida en diciembre.
Además, el dólar se enfrenta a presiones por la menor demanda de activos refugio, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartara una acción militar inmediata contra Irán al afirmar que «hoy no habrá ningún ataque», según Al Jazeera.
Sin embargo, persiste la inquietud en los mercados ante la posibilidad de que se reanuden los ataques tras las elecciones israelíes de esta semana y las elecciones legislativas de mitad de mandato de Estados Unidos de la próxima semana. Según las informaciones publicadas, Irán está preparado para responder atacando a Israel y a los Emiratos Árabes Unidos.
El franco suizo (CHF) se fortaleció mientras el rendimiento del bono del Estado suizo a 10 años caía al 0,5 %, en un contexto de demanda de activos refugio ante la creciente preocupación por las perspectivas fiscales de Europa. Al mismo tiempo, las actas de la reunión del Banco Nacional Suizo (BNS) revelaron que los responsables de la política monetaria observaron presiones inflacionistas sin indicios de que se estuvieran trasladando al conjunto de la economía, y atribuyeron el reciente aumento de la inflación principalmente al encarecimiento del petróleo y a la depreciación del franco.
Los estrategas de UOB Group mantienen una postura cautelosa y bajista sobre el USD/CHF para un horizonte de entre 1 y 3 semanas, y señalan que «mantienen una visión bajista del USD desde finales de la semana pasada». En su última actualización del lunes 19 de octubre, cuando el par cotizaba en torno a 0,8240, destacaron que el dólar «podría seguir cayendo hasta 0,8200». Ese movimiento ya se ha materializado: el USD/CHF rompió ayer por debajo de 0,8200 y «alcanzó un mínimo de 0,8190».
UOB considera ahora que, aunque el dólar «podría seguir cayendo», la ausencia de un «aumento significativo del impulso bajista» plantea dudas sobre si el siguiente objetivo a la baja, en 0,8140, puede alcanzarse en el movimiento actual. Al alza, el banco señala 0,8250 como el nivel clave que hay que vigilar y reitera que «una ruptura por encima de 0,8250 (nivel de “resistencia fuerte” situado anteriormente en 0,8275) indicaría que el USD ha dejado de caer».
El franco suizo (CHF) es la moneda oficial de Suiza. Se encuentra entre las diez divisas más negociadas del mundo, con volúmenes de negociación que superan ampliamente el tamaño de la economía suiza. Su valor viene determinado por el sentimiento general del mercado, la salud económica del país o las medidas adoptadas por el Banco Nacional Suizo (BNS), entre otros factores. Entre 2011 y 2015, el franco suizo mantuvo un tipo de cambio fijo frente al euro (EUR). Este régimen se eliminó de forma abrupta, lo que provocó una apreciación del franco superior al 20 % y generó turbulencias en los mercados. Aunque el tipo de cambio fijo ya no está vigente, la evolución del CHF suele estar muy correlacionada con la del euro debido a la elevada dependencia de la economía suiza respecto a la vecina zona euro.
El franco suizo (CHF) se considera un activo refugio, es decir, una divisa que los inversores suelen comprar en momentos de tensión en los mercados. Esto se debe a la percepción de Suiza en el mundo: una economía estable, un sector exportador sólido, unas elevadas reservas del banco central y una larga tradición de neutralidad política en los conflictos internacionales hacen de su moneda una buena opción para los inversores que buscan evitar riesgos. En épocas de turbulencias, es probable que el CHF se fortalezca frente a otras divisas cuya inversión se considera más arriesgada.
El Banco Nacional Suizo (BNS) se reúne cuatro veces al año, una vez por trimestre, con menor frecuencia que otros grandes bancos centrales, para decidir su política monetaria. El banco tiene como objetivo una tasa de inflación anual inferior al 2 %. Cuando la inflación supera el objetivo o se prevé que lo haga en un futuro próximo, el banco tratará de contener el crecimiento de los precios elevando su tipo de interés oficial. Unos tipos de interés más altos suelen favorecer al franco suizo (CHF), ya que generan mayores rendimientos y hacen que el país resulte más atractivo para los inversores. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al CHF.
La publicación de datos macroeconómicos en Suiza es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del franco suizo (CHF). La economía suiza es, en general, estable, pero cualquier cambio repentino en el crecimiento económico, la inflación, la cuenta corriente o las reservas de divisas del banco central puede desencadenar movimientos en el CHF. En términos generales, un crecimiento económico elevado, un desempleo bajo y una confianza alta favorecen al CHF. Por el contrario, si los datos económicos apuntan a una pérdida de dinamismo, es probable que el CHF se deprecie.
Como economía pequeña y abierta, Suiza depende en gran medida de la salud de las economías de la vecina zona euro. La Unión Europea en su conjunto es el principal socio económico de Suiza y un aliado político clave, por lo que la estabilidad macroeconómica y de la política monetaria en la zona euro es esencial para Suiza y, por tanto, para el franco suizo (CHF). Debido a esta dependencia, algunos modelos sugieren que la correlación entre la evolución del euro (EUR) y la del CHF supera el 90 %, es decir, es casi perfecta.