El índice del dólar estadounidense (DXY) recorta las pérdidas a medida que se disipa la incertidumbre tras las elecciones de mitad de mandato en EE. UU.

  • El índice del dólar estadounidense (DXY) recorta sus pérdidas el jueves a medida que se disipa la incertidumbre tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
  • Los últimos datos de Estados Unidos reflejan un mercado laboral fuerte y una actividad sólida en los servicios y las manufacturas, lo que respalda al dólar.
  • Los mercados siguen confiando en que la Fed subirá los tipos de interés en diciembre, otro motivo que disuade a los inversores de abrir grandes posiciones cortas en el dólar estadounidense.
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El dólar estadounidense (USD) revierte sus pérdidas previas el jueves, mientras los mercados comienzan a desviar su atención de los resultados de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos hacia las sólidas cifras macroeconómicas del país publicadas esta semana, que allanan el camino para otra subida de los tipos de interés de la Reserva Federal (Fed) en diciembre. Al momento de redactar este artículo, el índice del dólar estadounidense (DXY) cotiza en 101,50, prácticamente sin cambios en el gráfico diario, tras rebotar desde los mínimos de 101,20 registrados durante la sesión asiática.

Un moderado apetito por el riesgo, en un contexto de recientes descensos de los precios del petróleo y retrocesos de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, sigue frenando cualquier recuperación significativa del dólar. Sin embargo, los últimos datos económicos de Estados Unidos han aportado nuevas pruebas del sólido impulso de la economía y están amortiguando las caídas del USD.

Los datos laborales de Estados Unidos superan las expectativas, mientras las manufacturas y los servicios muestran una actividad sólida

El informe de empleo de ADP mostró un aumento neto de 86.000 puestos de trabajo en octubre, por encima de los 69.000 previstos por el mercado. El índice de gestores de compras (PMI) de servicios del ISM de Estados Unidos reflejó una moderada desaceleración hasta 54,5 en octubre, desde 54,9 en septiembre, aunque se mantuvo en niveles compatibles con una actividad sólida del sector, con un aumento del subíndice de empleo y una inflación estable en niveles elevados. El PMI manufacturero del ISM mostró un panorama similar el lunes. En conjunto, estos datos sugieren que la economía estadounidense comenzó el cuarto trimestre a buen ritmo.

En este contexto, siguen siendo elevadas las apuestas por una subida de los tipos de interés de la Fed en diciembre. La herramienta FedWatch de CME muestra una probabilidad del 81 % de una subida de un cuarto de punto porcentual el próximo mes. El mercado sigue pendiente del informe de nóminas no agrícolas (NFP) del viernes, pero haría falta un dato desastroso para modificar esta perspectiva.

Los expertos de algunos de los principales bancos comerciales del mundo comparten este escenario. Los analistas de MUFG afirman que «aún no interpretarían la caída de los rendimientos estadounidenses y del dólar tras las elecciones como el inicio de una venta masiva generalizada del USD», y señalan, en cambio, que los fundamentos siguen siendo sólidos. En particular, MUFG destaca que «las nóminas del sector privado estadounidense aumentaron en 86.000 en octubre, superando el consenso de 67.000 y reforzando las señales de resistencia de la demanda laboral tras el dato más sólido de la encuesta JOLTS del martes», lo que sugiere que el respaldo subyacente al dólar permanece intacto por ahora.

En una línea similar, los expertos de ING sostienen que el margen para un retroceso más profundo del dólar sigue siendo limitado, ya que «una economía estadounidense que sigue mostrando resistencia y al menos una subida más de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal» probablemente «limiten una corrección más pronunciada del dólar».

Preguntas frecuentes sobre el dólar estadounidense

El dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América y la moneda «de facto» de un número significativo de otros países, donde circula junto con los billetes locales. Es la divisa más negociada del mundo y representa más del 88 % del volumen global de operaciones en el mercado de divisas, con una media de 6,6 billones de dólares en transacciones diarias, según datos de 2022. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva mundial. Durante la mayor parte de su historia, el dólar estadounidense estuvo respaldado por el oro, hasta el Acuerdo de Bretton Woods de 1971, cuando se abandonó el patrón oro.

El factor individual que más influye en el valor del dólar estadounidense es la política monetaria, que determina la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene un doble mandato: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para alcanzar estos dos objetivos es el ajuste de los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado rápido y la inflación supera el objetivo del 2 % de la Fed, esta eleva los tipos de interés, lo que favorece el valor del USD. Cuando la inflación cae por debajo del 2 % o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede reducir los tipos de interés, lo que presiona a la baja al dólar.

En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y aplicar una expansión cuantitativa (QE). La QE es el proceso por el que la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. Es una medida de política monetaria no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no están dispuestos a prestarse entre sí por temor al impago de la contraparte. Es un último recurso cuando es poco probable que una simple reducción de los tipos de interés logre el resultado necesario. Fue la herramienta elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la gran crisis financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprime más dólares y los utiliza para comprar bonos del Gobierno estadounidense, principalmente a instituciones financieras. La QE suele debilitar al dólar estadounidense.

El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso, por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte en nuevas compras el principal de los bonos que mantiene en cartera a medida que vencen. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.