

El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) sube tras dos días de pérdidas y cotiza en torno a los 98,60 dólares durante la sesión asiática del miércoles. Los precios del crudo ganaron terreno mientras los operadores evaluaban informaciones contradictorias sobre los avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán.
Aunque las negociaciones siguen en marcha, el impulso del mercado se vio frenado tras los contactos diplomáticos de alto nivel. El jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, se reunió en Teherán con altos cargos diplomáticos y militares iraníes para abordar las relaciones bilaterales y el estado de las conversaciones con Washington. Para aclarar la situación, un diplomático implicado en las conversaciones confirmó que los esfuerzos para poner fin al conflicto siguen en curso, al tiempo que desmintió las informaciones que apuntaban a un acuerdo definitivo inminente.
Pese a estas incertidumbres diplomáticas, los precios del petróleo se han disparado más de un 10 % este mes, impulsados por la acumulación de riesgos para el suministro mundial. La intensificación de las hostilidades en las que participan Arabia Saudí, las fuerzas hutíes respaldadas por Irán, Rusia y Ucrania ha elevado las tensiones geopolíticas, agravadas además por al menos 18 ataques contra buques en el estrecho de Ormuz durante las últimas dos semanas. No obstante, la infraestructura energética ha mostrado resiliencia y los flujos de petróleo de Oriente Medio se han recuperado en gran medida, hasta aproximadamente el 80 % de los niveles anteriores a la guerra.
Los estrategas de Societe Generale destacan la renovada fortaleza del crudo y señalan que el Brent ha «vuelto a subir hasta los 111,2 dólares por barril, su nivel más alto desde el 20 de mayo», lo que pone de relieve el último avance hacia máximos de varios meses en el mercado petrolero.
El dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América y la moneda «de facto» de un número considerable de otros países, donde circula junto con los billetes locales. Es la divisa más negociada del mundo: está presente en más del 88 % del volumen mundial de operaciones del mercado de divisas, lo que equivale a una media de 6,6 billones de dólares en transacciones diarias, según datos de 2022. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva mundial. Durante la mayor parte de su historia, el dólar estadounidense estuvo respaldado por oro, hasta el Acuerdo de Bretton Woods de 1971, cuando desapareció el patrón oro.
El principal factor que influye en el valor del dólar estadounidense es la política monetaria, que determina la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene un doble mandato: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para alcanzar estos dos objetivos es ajustar los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado rápido y la inflación supera el objetivo del 2 % de la Fed, esta sube los tipos, lo que favorece el valor del USD. Cuando la inflación cae por debajo del 2 % o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede bajar los tipos de interés, lo que presiona a la baja al dólar.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y aplicar una expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés). La QE es el proceso mediante el cual la Fed incrementa sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. Es una medida de política monetaria no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí por temor al impago de la contraparte. Es un recurso de última instancia cuando es poco probable que una simple bajada de los tipos de interés logre el resultado necesario. Fue la herramienta elegida por la Fed para combatir la restricción del crédito que se produjo durante la gran crisis financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprime más dólares y los utiliza para comprar bonos del Gobierno estadounidense, principalmente a instituciones financieras. La QE suele debilitar el dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT, por sus siglas en inglés) es el proceso inverso, por el cual la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte en nuevas compras el principal de los bonos de su cartera que van venciendo. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.