
Dogecoin (DOGE) muestra señales de recuperación y se sitúa por encima de 0,0770 dólares el jueves, tras dos jornadas consecutivas de ganancias. La criptomoneda meme gana impulso pese al escaso interés de los inversores institucionales y al descenso del interés abierto. Las perspectivas técnicas de DOGE sugieren un sesgo alcista a medida que la recuperación cobra fuerza y apuntan a una posible ruptura alcista de una línea de tendencia de resistencia clave en el gráfico de cuatro horas.

Las criptomonedas meme suelen perder atractivo entre los inversores ante el menor indicio de factores adversos. Dogecoin, la criptomoneda meme original, afronta retos similares, mientras los inversores institucionales y quienes operan con apalancamiento se mantienen al margen.
Los datos de CoinGlass muestran que el interés abierto (OI) de los futuros de DOGE ha descendido hasta los 13.620 millones de DOGE, frente a los 14.520 millones del lunes, pese al aumento del precio al contado. Esto sugiere un cierre de posiciones, ya que los operadores no están dispuestos a asumir riesgos en DOGE.

Por otra parte, los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Dogecoin no han registrado entradas de capital desde el 14 de octubre y entran en su tercera semana sin actividad. Esta inactividad refleja un apetito por el riesgo igualmente débil en el mercado de derivados, pese a la recuperación a corto plazo.

No obstante, si la recuperación actual de DOGE se mantiene firme, podría atraer a operadores de derivados y, posteriormente, a inversores institucionales, a medida que mejora el sentimiento del mercado de criptomonedas en general tras la victoria arrolladora de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos.
Dogecoin cotiza cerca de 0,0772 dólares en el momento de redactar este artículo el jueves y mantiene el repunte de más del 2 % registrado el día anterior.
DOGE recupera la media móvil exponencial (EMA) de 50 periodos, situada en 0,0762 dólares en el gráfico de cuatro horas, pero sigue limitado por debajo de una línea de tendencia de resistencia a largo plazo que une los máximos del 8 y el 29 de octubre, cerca de 0,0786 dólares. Una ruptura confirmada por encima de 0,0786 dólares podría tener como objetivo la EMA de 200 periodos, que confluye con una resistencia horizontal en 0,0806 dólares.
El impulso en el gráfico de cuatro horas sigue siendo favorable, ya que el índice de fuerza relativa (RSI) ronda los 58, mientras la línea del indicador de convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) se mantiene ligeramente en terreno positivo.
A la baja, la EMA de 50 periodos, situada en 0,0762 dólares, ofrece el soporte inicial. Una ruptura sostenida por debajo de este nivel dejaría expuesta la base horizontal de 0,0723 dólares, mientras que una prolongación más profunda de las caídas podría tener como objetivo la zona de soporte inferior cercana a 0,0677 dólares.
(El análisis técnico de este artículo se redactó con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)