
El EUR/JPY retrocede ligeramente tras registrar ganancias moderadas en la jornada anterior y cotiza en torno a 175,90 durante la sesión asiática del jueves. Según el análisis técnico del patrón de canal descendente en el gráfico diario, el cruce mantiene un claro sesgo bajista.

El cruce EUR/JPY mantiene un sesgo bajista a corto plazo al situarse por debajo de las medias móviles exponenciales (EMA) de nueve y 50 días. La EMA de corto plazo se encuentra por debajo de la de mayor plazo, lo que refuerza el tono bajista, mientras que el índice de fuerza relativa (RSI) de 14 días, en torno a 35, apunta a un impulso débil que se aproxima a la zona de sobreventa, aunque todavía no ha entrado en ella.
El cruce EUR/JPY podría caer hacia el mínimo de 12 meses de 175,10, alcanzado el 23 de octubre, seguido del límite inferior de su canal descendente, en torno a 174,60. Nuevas caídas por debajo de esta zona de confluencia de soportes abrirían la puerta a que el cruce se adentrara en la región del mínimo de 15 meses de 169,72.
Al alza, la principal resistencia se sitúa en la EMA de nueve días de 176,32, seguida del límite superior del canal descendente, cerca de 178,20. La siguiente resistencia se encuentra en la EMA de 50 días de 178,99. Una ruptura efectiva por encima de la media móvil de medio plazo provocaría un giro alcista, favoreciendo que el cruce EUR/JPY explorara la zona del máximo histórico de 187,95, alcanzado el 17 de abril.
Los estrategas de Rabobank destacan la mejora del comportamiento del yen entre las divisas del G10 y señalan que «el JPY es la segunda divisa del G10 con mejor desempeño en lo que va de semestre, después de la NOK» y «la cuarta divisa del G10 con mejor desempeño en lo que va de año». No obstante, advierten de que esta resiliencia no ha sido del todo orgánica y subrayan que «las cuantiosas intervenciones en el mercado de divisas a favor del JPY han sido un factor destacado de apoyo este año».
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor depende, en términos generales, de la evolución de la economía japonesa, pero, más concretamente, de la política del Banco de Japón, del diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o del apetito por el riesgo de los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón (BoJ) es el control de la moneda, por lo que sus medidas son clave para el yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en algunas ocasiones, generalmente para reducir el valor del yen, aunque evita hacerlo con frecuencia debido a las inquietudes políticas de sus principales socios comerciales. La política monetaria ultralaxa del BoJ entre 2013 y 2024 provocó la depreciación del yen frente a las principales divisas debido a una divergencia creciente entre las políticas del Banco de Japón y las de otros grandes bancos centrales. Más recientemente, la retirada gradual de esta política ultralaxa ha brindado cierto apoyo al yen.
Durante la última década, la decisión del BoJ de mantener una política monetaria ultralaxa ha ampliado la divergencia con las políticas de otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal de Estados Unidos. Esto propició una ampliación del diferencial entre los rendimientos de los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favoreció al dólar estadounidense frente al yen japonés. La decisión del BoJ en 2024 de abandonar gradualmente la política ultralaxa, junto con los recortes de los tipos de interés de otros grandes bancos centrales, está reduciendo este diferencial.
El yen japonés suele considerarse una inversión refugio. Esto significa que, en momentos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a colocar su dinero en la divisa japonesa por su supuesta fiabilidad y estabilidad. Es probable que los periodos de turbulencias fortalezcan el valor del yen frente a otras divisas consideradas inversiones de mayor riesgo.