
El USD/CHF se mantiene estable tras recuperar las pérdidas de la jornada y cotiza en torno a 0,8170 durante la sesión asiática del viernes. El par ha recortado sus pérdidas diarias gracias al apoyo que ha recibido el dólar estadounidense (USD) en un contexto de cautela generalizada en los mercados. Los inversores esperan el próximo informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos (NFP), que previsiblemente desempeñará un papel decisivo en la evolución de las expectativas del mercado sobre la decisión de política monetaria de diciembre de la Reserva Federal (Fed).

Sin embargo, el potencial alcista del dólar podría verse limitado por el descenso de los rendimientos de los bonos estadounidenses. La victoria arrolladora de los demócratas presionó a la baja los precios del petróleo ante las especulaciones de que el resultado electoral aceleraría el fin de la guerra con Irán, lo que también llevó a los operadores a reducir sus apuestas por subidas de tipos de la Reserva Federal estadounidense (Fed). Según la herramienta FedWatch de CME, los mercados descuentan actualmente una probabilidad cercana al 70,9 % de que la Fed suba los tipos en diciembre. Además, la victoria de los demócratas ha reforzado las expectativas de bloqueo político en Washington, lo que podría limitar el gasto público y, en última instancia, ralentizar el crecimiento económico.
El franco suizo (CHF) se fortaleció, ya que la victoria arrolladora de los demócratas elevó las expectativas de una regulación más estricta del despliegue de la inteligencia artificial (IA) e impulsó la demanda de activos refugio. Este resultado también podría provocar un bloqueo político y aumentar las perspectivas de contención fiscal en Estados Unidos. No obstante, una mayor demanda de activos refugio podría llevar a los operadores a deshacer operaciones de carry trade financiadas en francos, que anteriormente se habían beneficiado de la ampliación del diferencial de tipos de interés con Estados Unidos y habían ejercido una fuerte presión sobre el CHF. Los costes de financiación en Suiza se han mantenido en los niveles más bajos del mundo durante más de un año, lo que convierte al franco en una divisa atractiva para financiar inversiones de mayor rentabilidad.
De cara al futuro, no se espera que el Banco Nacional Suizo (BNS) suba los tipos a corto plazo. Los comentarios de su presidente, Schlegel, respaldan esta postura al reafirmar que las presiones inflacionistas en Suiza siguen contenidas. Aunque la inflación suiza aumentó en octubre debido al encarecimiento de la energía y a la debilidad del franco, la posterior apreciación de la divisa podría ayudar a aliviar las presiones sobre los costes de importación.
Los analistas de UOB Group mantienen una postura cautelosa y bajista sobre el USD/CHF para un horizonte de entre una y tres semanas, y señalan que el par aún no ha confirmado plenamente una prolongación más profunda de las caídas. Recuerdan que, «en línea con nuestra perspectiva bajista para el USD desde finales de la semana pasada, ayer destacamos que el USD “debe romper y mantenerse por debajo de 0,8140 para que puedan esperarse nuevas caídas”. Añadimos que “el siguiente nivel que vigilar por debajo de 0,8140 es 0,8110”».
Aunque el USD/CHF sí «rompió por debajo de 0,8140», posteriormente «repuntó y cerró en 0,8168 (-0,46 %)», por lo que el cierre no confirmó una ruptura clara de ese nivel. Aun así, UOB señala que, «dada la fuerte caída hasta 0,8124, existe la posibilidad de que el USD ponga a prueba 0,8110 antes de que aumente el riesgo de una recuperación». Al alza, subrayan que «una ruptura por encima de 0,8205 (la “resistencia clave” se situaba ayer en 0,8220) significaría que 0,8110 dejaría de estar en el horizonte», lo que convierte a 0,8205 en la barrera clave que invalidaría el escenario bajista inmediato.
El franco suizo (CHF) es la moneda oficial de Suiza. Figura entre las diez divisas más negociadas del mundo, con volúmenes que superan ampliamente el tamaño de la economía suiza. Su valor viene determinado, entre otros factores, por el sentimiento general del mercado, la salud económica del país y las medidas adoptadas por el Banco Nacional Suizo (BNS). Entre 2011 y 2015, el franco suizo mantuvo un tipo de cambio vinculado al euro (EUR). Esta vinculación se eliminó de forma abrupta, lo que provocó una apreciación del franco de más del 20 % y generó turbulencias en los mercados. Aunque la vinculación ya no está vigente, la evolución del CHF suele mostrar una elevada correlación con la del euro debido a la fuerte dependencia de la economía suiza respecto de la vecina zona del euro.
El franco suizo (CHF) se considera un activo refugio, es decir, una divisa que los inversores tienden a comprar en momentos de tensión en los mercados. Esto se debe a la percepción de Suiza en el mundo: una economía estable, un sólido sector exportador, unas amplias reservas del banco central y una larga tradición política de neutralidad ante los conflictos internacionales convierten a su moneda en una buena opción para los inversores que buscan evitar riesgos. En periodos turbulentos, es probable que el CHF se fortalezca frente a otras divisas cuya inversión se percibe como más arriesgada.
El Banco Nacional Suizo (BNS) se reúne cuatro veces al año, una vez por trimestre, con menor frecuencia que otros grandes bancos centrales, para decidir su política monetaria. El banco tiene como objetivo una tasa de inflación anual inferior al 2 %. Cuando la inflación supera el objetivo o se prevé que lo haga en un futuro próximo, el banco intenta contener el aumento de los precios elevando su tipo de interés oficial. Los tipos de interés más altos suelen favorecer al franco suizo (CHF), ya que generan mayores rendimientos y hacen que el país resulte más atractivo para los inversores. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al CHF.
La publicación de datos macroeconómicos en Suiza es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del franco suizo (CHF). La economía suiza es, en general, estable, pero cualquier cambio repentino en el crecimiento económico, la inflación, la cuenta corriente o las reservas de divisas del banco central puede desencadenar movimientos en el CHF. Por lo general, un crecimiento económico elevado, un desempleo bajo y una confianza alta favorecen al CHF. Por el contrario, si los datos económicos apuntan a una pérdida de dinamismo, es probable que el CHF se deprecie.
Como economía pequeña y abierta, Suiza depende en gran medida de la salud de las economías de la vecina zona del euro. La Unión Europea en su conjunto es el principal socio económico de Suiza y un aliado político clave, por lo que la estabilidad macroeconómica y de la política monetaria en la zona del euro es esencial para Suiza y, por tanto, para el franco suizo (CHF). Dada esta dependencia, algunos modelos sugieren que la correlación entre la evolución del euro (EUR) y la del CHF supera el 90 %, es decir, es casi perfecta.