

Al inicio de la sesión europea del viernes, los futuros del Dow Jones caían un 0,85 %, hasta situarse en torno a los 51.170 puntos, mientras que los futuros del S&P 500 subían un 0,06 %, hasta unos 7.390 puntos, y los del Nasdaq 100 avanzaban un 0,90 %, hasta alrededor de 26.990 puntos.
El EUR/USD retrocedía un 0,4 % el viernes, hasta 1,1170. El AUD/USD cotizaba en torno a 0,6910 durante la sesión asiática, tras perder más de un 1 % el día anterior.
El Banco de Inglaterra elevó el jueves su tipo de interés oficial en 25 puntos básicos. Ocho responsables de política monetaria respaldaron la subida hasta el 4,00 %, mientras que Catherine Mann se inclinó por un aumento mayor, de 50 puntos básicos. Todos apoyaron el endurecimiento monetario, aunque discreparon sobre su magnitud.
El Informe de Política Monetaria de noviembre situó la inflación en aproximadamente el 5 % en el segundo trimestre de 2027, frente a una previsión anterior del 3,2 % para finales de 2026. Según las proyecciones, la inflación no regresaría al objetivo del 2 % hasta el tercer trimestre de 2028. En un escenario adverso de agravamiento del choque energético, alcanzaría el 6,2 %.
El gobernador Andrew Bailey afirmó que las presiones inflacionistas ya en curso justificaban la subida y advirtió de que podría no ser la última. No obstante, alertó contra la interpretación de la decisión como el inicio de una secuencia inevitable de aumentos. El Banco señaló que había escasas pruebas de efectos de segunda ronda, pero advirtió de que la persistencia de unos precios energéticos elevados aumentaba el riesgo de que las empresas repercutieran los costes y los trabajadores exigieran mayores incrementos salariales.
El Banco revisó al alza sus proyecciones de crecimiento a corto plazo y previó una expansión del PIB del 1,6 % en 2026, seguida de un 1,3 % en 2027 y un 1,2 % en 2028. También proyectó un aumento gradual del desempleo y un crecimiento salarial superior al estimado anteriormente. Según sus previsiones, el presupuesto del Gobierno moderaría temporalmente la inflación, aunque ese efecto se revertiría más adelante.
El viernes, el economista jefe Huw Pill afirmó que «no hay nada decidido» sobre los tipos de interés del próximo año y que esperaba una mayor incertidumbre a partir de la primavera, según Reuters. Bailey no había ofrecido ningún calendario para otra subida. La libra esterlina perdió las ganancias iniciales registradas tras la decisión, y el GBP/USD cotizaba cerca de 1,3450 el jueves por la tarde, después de haber superado ligeramente el nivel de 1,3500.
El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, describió el viernes la economía estadounidense como notablemente resiliente y el mercado laboral como estable y sólido, según Reuters. Afirmó que la inflación llevaba «demasiado tiempo en niveles excesivamente altos» y que era esencial devolverla al 2 % de manera oportuna.
Williams señaló que los efectos de los aranceles ya se habían trasladado en gran medida a los precios, mientras que el encarecimiento de la energía estaba reflejándose en las tarifas aéreas. Describió como limitado el efecto de la inteligencia artificial sobre los precios, citando el caso de los chips, y afirmó que las expectativas de inflación seguían bien ancladas y que el crecimiento salarial era compatible con el objetivo de la Fed. Añadió que la política monetaria tarda uno o dos años en surtir efecto y consideró que este era un momento adecuado para recabar más información.
Otros responsables de la Fed habían defendido el jueves un endurecimiento gradual. El presidente de la Fed de Richmond, Thomas Barkin, calificó la inflación como el principal riesgo para el banco central y afirmó que tenía sentido subir los tipos a un ritmo gradual. La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, señaló que las subidas graduales generaban menos perturbaciones en la economía y el sistema financiero, según Reuters. Las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo en Estados Unidos descendieron a 189.000.
El economista jefe del BCE, Philip Lane, afirmó el viernes que la inflación energética influiría en las negociaciones salariales y en la fijación de precios en toda la economía, según Reuters. Señaló que la tarea de la política monetaria era contener los efectos de propagación y devolver la inflación al objetivo en un plazo de uno o dos años.
Lane reconoció que las condiciones financieras se habían endurecido y describió la fortaleza inesperada de las exportaciones como un impulso para la economía. Afirmó que la política fiscal había sido más expansiva de lo previsto, aunque el BCE esperaba un endurecimiento a partir del próximo año. Abogó por recabar más información antes de diciembre y señaló que el sistema necesitaba un colchón de liquidez significativo.
La presidenta Christine Lagarde afirmó el jueves que el choque energético y la inteligencia artificial ejercían fuerzas en direcciones opuestas, lo que complicaba la situación económica. Señaló que los datos que se conocieran antes de diciembre determinarían si se subían los tipos. Los precios de producción de la eurozona aumentaron un 11,1 % interanual en septiembre.
El Banco de México recortó el jueves su tipo de interés oficial en 25 puntos básicos, sorprendiendo a los participantes del mercado, que esperaban que se mantuviera en el 6,50 %. Banxico describió la reducción al 6,25 % como un «ajuste puntual».
El peso se debilitó frente al dólar tras la decisión. El USD/MXN cotizaba en 19,74 después de haber marcado un mínimo intradía de 18,96.
Las actas del Banco de Japón mostraron que sus miembros veían margen para acelerar las subidas de los tipos de interés si la inflación superaba las expectativas. El yen se fortaleció frente al dólar el jueves y registró un mejor comportamiento que las otras principales divisas durante una fuerte caída de las acciones estadounidenses de tecnología y semiconductores.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense también descendieron durante la oleada de ventas bursátiles. El avance del yen contrastó con la debilidad de la libra esterlina, el euro, el dólar neozelandés y el dólar australiano frente a la divisa estadounidense en las últimas horas del jueves.
El gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem, declaró ante la Cámara de los Comunes que podrían ser necesarias nuevas subidas de los tipos de interés.
Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial encabezaron una fuerte oleada de ventas en Wall Street el jueves, con el Nasdaq Composite cayendo hasta un 5 % y el S&P 500 retrocediendo un 3,5 % durante la sesión. El descenso se produjo en un contexto de preocupación por un endurecimiento de la regulación de la inteligencia artificial y las criptomonedas tras la victoria de los demócratas en ambas cámaras del Congreso.
El bitcóin cayó más de un 5 % en 24 horas, hasta situarse por debajo de los 76.000 dólares, y borró las ganancias del repunte postelectoral del miércoles. Ethereum, Solana y XRP retrocedieron más de un 6 % cada uno, mientras que la capitalización total del mercado de criptomonedas descendió un 4,5 %, hasta los 2,71 billones de dólares.
Las liquidaciones de posiciones en futuros sobre criptomonedas alcanzaron casi 900 millones de dólares en cuatro horas y 1.080 millones en 24 horas. Del total de 24 horas, cerca de 953 millones de dólares correspondieron a liquidaciones de posiciones largas.
El crudo West Texas Intermediate subió por segundo día consecutivo y cotizaba en torno a los 90,60 dólares por barril durante la sesión europea del viernes. El avance se produjo en un contexto de continuidad del conflicto en Oriente Medio y de persistente preocupación por el suministro de petróleo.
El presidente Donald Trump afirmó que Irán no podía realizar ninguna actividad relacionada con su programa nuclear sin la aprobación de Estados Unidos, según informó el jueves el Times of Israel.
Binance anunció el jueves que había revocado las claves de la interfaz de programación de aplicaciones vinculadas a SignalPlus, un proveedor externo de tecnología para clientes institucionales. La plataforma de intercambio describió la acción como una medida de precaución ante una posible amenaza de seguridad.