El euro retrocede por debajo de 1,1200 mientras repuntan los rendimientos de los bonos franceses y el petróleo roza máximos de cinco meses

  • El EUR/USD marca mínimos de la sesión por debajo de 1,1200 tras no lograr extender su recuperación más allá de la zona de 1,1250.
  • El repunte del petróleo y los persistentes problemas de la deuda francesa lastran cualquier recuperación significativa del euro.
  • El dólar estadounidense sigue debilitado, lo que evita una mayor depreciación del euro.


El euro (EUR) recorta el jueves sus recientes ganancias frente al dólar estadounidense (USD), ya que la escalada de los rendimientos de los bonos franceses y el encarecimiento del petróleo, en un contexto de creciente incertidumbre en Oriente Medio, lastran cualquier recuperación significativa. El par EUR/USD ha vuelto a situarse por debajo de 1,1200 al inicio de la sesión estadounidense, tras encontrar resistencia justo por encima de 1,1250 en las primeras horas de la jornada.

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Los rendimientos de la deuda francesa se han disparado hasta nuevos máximos ante la preocupación de los inversores por la incapacidad del Gobierno para encauzar la frágil situación fiscal, mientras el país se prepara para nuevas protestas el próximo sábado, con las imágenes de los disturbios de la semana pasada aún presentes en la memoria de todos. En este contexto, el rendimiento del bono OAT de referencia a diez años ha saltado hasta el 5,10 %, su nivel más alto desde 2002.

Se espera que la agencia de calificación Moody’s revise el viernes la calificación crediticia de Francia, y los mercados anticipan una rebaja que añadiría presión a la ya delicada situación crediticia del país. Moody’s asignó en abril una calificación Aa3 a la deuda soberana francesa, pero la perspectiva es negativa y los últimos acontecimientos no han contribuido a mejorarla.

El precio del petróleo Brent añade presión sobre el euro

Además, el precio del petróleo Brent ha repuntado por encima de los 108,00 dólares, acercándose a sus niveles más altos de los últimos cinco meses. Esto ensombrece las perspectivas económicas de los países de la eurozona y acentúa las presiones inflacionistas, amenazando, en última instancia, con sumir a la región en un ciclo de estanflación.

Por su parte, el dólar estadounidense no está teniendo un comportamiento mucho mejor esta semana, lo que evita que el euro caiga aún más. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retroceden desde sus máximos recientes, ya que los inversores dan por hecho que la  Reserva Federal hará una pausa la próxima semana y sopesan el alcance total del ciclo de endurecimiento monetario.

De cara al futuro, los analistas de ING sostienen que «hasta que el tramo corto de la curva de rendimientos estadounidense, que se mantiene extremadamente sólido, empiece a ceder, resulta difícil defender que el dólar deba caer de forma generalizada». En este contexto, el banco «se inclina por una consolidación, más que por una corrección, del índice del dólar DXY, aunque no descarta un debilitamiento adicional hacia la zona de 101,25/30», lo que sugiere que cualquier debilidad del dólar probablemente será limitada, en lugar de marcar el inicio de una tendencia bajista más amplia.


Preguntas frecuentes sobre el euro

El euro es la moneda de los 20 países de la Unión Europea que pertenecen a la eurozona. Es la segunda moneda más negociada del mundo, por detrás del dólar estadounidense. En 2022, representó el 31 % de todas las operaciones del mercado de divisas, con un volumen medio diario de negociación superior a 2,2 billones de dólares. El EUR/USD es el par de divisas más negociado del mundo, con una cuota estimada del 30 % de todas las operaciones, seguido del EUR/JPY (4 %), el EUR/GBP (3 %) y el EUR/AUD (2 %).

El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Fráncfort, Alemania, es el banco central de la eurozona. El BCE fija los tipos de interés y dirige la política monetaria. El mandato principal del BCE es mantener la estabilidad de precios, lo que implica controlar la inflación o estimular el crecimiento. Su principal herramienta es la subida o la bajada de los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos –o la expectativa de que suban– suelen beneficiar al euro, y viceversa. El Consejo de Gobierno del BCE toma las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Estas decisiones corresponden a los responsables de los bancos centrales nacionales de la eurozona y a seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.

Los datos de inflación de la eurozona, medida por el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), son un indicador económico importante para el euro. Si la inflación aumenta más de lo previsto, especialmente si supera el objetivo del 2 % del BCE, obliga a la institución a subir los tipos de interés para volver a controlarla. Unos tipos de interés relativamente altos en comparación con los de otras economías suelen beneficiar al euro, ya que hacen que la región resulte más atractiva para los inversores internacionales a la hora de colocar su dinero.

La publicación de datos permite evaluar la salud de la economía y puede repercutir en el euro. Indicadores como el PIB, los índices PMI del sector manufacturero y de servicios, el empleo y las encuestas de confianza de los consumidores pueden influir en el rumbo de la moneda única. Una economía sólida es favorable para el euro. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al BCE a subir los tipos de interés, lo que fortalecerá directamente al euro. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que el euro caiga. Los datos económicos de las cuatro mayores economías de la zona euro (Alemania, Francia, Italia y España) son especialmente relevantes, ya que representan el 75 % de la economía de la eurozona.

Otro dato importante para el euro es la balanza comercial. Este indicador mide la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que gasta en importaciones durante un periodo determinado. Si un país produce bienes de exportación muy demandados, su moneda se revalorizará simplemente por la demanda adicional de los compradores extranjeros que desean adquirir esos productos. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece la moneda, mientras que un saldo negativo tiene el efecto contrario.